MI CLASE DE FILOSOFÍA

 MI CLASE DE FILOSOFÍA

Quien me iba a decir a mí hace un año, que aquel hombre tan alto con un maletín (el cual da mucho para pensar) sería hoy en día mi profesor de filosofía. Pues siempre le había observado con atención, y no os voy a mentir un poco sí que me intimidaba. 

Ha sido realmente este curso cuando empecé a comprender lo que este humano guardaba en su cabeza y no sólo eso sino que también ¡Lo que guardaba en su maletín!. Estoy hablando de Enrique Mesa García, un profesor de filosofía donde enseña día a día en mi instituto. Nuestra estancia en el instituto a lo largo del día se basa en 6 clases y realmente resulta agradable y de gran gusto tener una clase que se diferencie de las demás y no sólo eso sino que te haga pensar de una manera racional. 

La dinámica con la que hace la clase es la perfecta para captar nuestra atención y darnos esas dosis que necesitamos todos los días, una sonrisa. Me atrevo  a decir sin exagerar que no ha habido clase en donde no me haya reído. 

También he de decir, que aprendes infinidad de cosas de filosofía pero no se queda ahí, sino que también adquieres conocimientos de cultura general, geografía, historia incluso... algo de inglés... I want to learn more es lo que le decimos a Enrique cada día que empieza nuevo temario...

Estoy agradecida de tener la oportunidad de aprender a través de alguien con ese espíritu y de alguien que realmente le gusta su trabajo, le gusta lo que hace y sabe transmitir de cierta manera ese gusto por su asignatura.

Te corrige los errores con una voz irónica, si puede la relaciona con una situación graciosa. Eso sí, cuando toca ponerse serio puede ser el hombre más serio con el que te hayas enfrentado. Será imposible debatir con el porque afirmo que tiene respuestas para absolutamente todo y te aviso que después de acabar con esa dura conversación en la que tienes la cabeza echando humo, él te dirá algo como: ``Profesor 1 alumno 0´´.

Por poner alguna crítica... el cuadrado de la muerte, dibujo de un rectángulo el cual él mismo dibuja al inicio de la clase con el fin de avisar al alumnado de que si ese cuadrado llega a tener 3 rayas dibujadas se someterán a una sanción. Enrique irá poniendo rayas a medida que la clase no se pueda dar debido a nuestro mal comportamiento. Lo critico porque no creo completamente en su funcionamiento ya que nos hace actuar sólo para no tener un castigo y eso es muy poco maduro por nuestra parte. Aunque se ve que funciona... A veces el ser humano es así.

En conclusión, estoy agradecida y con esperanzas de que el próximo curso pueda repetir estas experiencias ya que a poco que escuches aprenderás algo nuevo o por lo menos perderás el tiempo con la dignidad con la que Enrique lo pierde...!

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